martes, 6 de diciembre de 2011

TABLAS DE MULTIPLICAR

A veces, cuando la dureza física de las cosas
me permite superar los pensamientos
y oír con claridad,
me extinto en una alambrada,
penden olores también,
alientos que rebasan los límites de una mirada
para profundizar en el tintineo de los sueños,
enlazados, a veces enlazado a una conversación tapizada,
densa de insectos,
donde ya no es posible cerrar los ojos.

martes, 22 de noviembre de 2011

JUEGOS DE ANTAÑO

“Marguerite Yourcenar”

Me volveré loco si no me recorto las yemas,
arranco el placer más pulcro que me agita
y se extiende hasta los confines del caótico mundo que entrelazan los misterios de la sangre,
no los rechazaré, pues están solapados a mi carne y forman una sola sustancia
que me embriaga
y oscurece el sello con el que marco los basamentos
olvidándome que fui humano.
Tan pronto como se hinchan los pulmones,
savia justa que se remueve en vano, las velas se pliegan y surte viento para otras naves,
me doy cuenta de que no se me concedió en balde tales honores,
legajos sin leer, redactados desde los confines del imperio, redibujados para las generaciones venideras,
por muy importantes que sean se tienen que sepultar,
nada es el destino final justo donde yo lo dejé,
habrá mayores edificios, méritos en apariencia más concluyentes que oscurecerán el corazón de la tierra,
eclipses de dimensiones quiméricas que nos devolverán a la etnia,
a preguntarnos si hay escalones para todos
o debemos otra vez destruir.
Sobre los dioses juraste, los hiciste llamar para que hicieran un recuento de proporciones áureas que aun se recuerda e imita,
desde la pira se divisan los cipreses que culminan tu mausoleo,
los aceites resbalan, gotean y caen en los trozos de encina de la árida Hispania,
en llamas guardas silencio,
sabes que ha llegado el turno para los hombres.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

ANTES DE TI

Ahora la piedra ajusta su peso a la mano,
salta nerviosa redondeando la palma,
de la misma manera que el armazón cepilla la carne hasta consumirla,
o caen las motas casi invisibles para suavizar el color,
así, al tirarla, se desprende una masa,
unas fuerzas antes ciegas se descargan,
juzgan cómo eran las distancias y los encuentros.

Entonces cristalizó el tiempo.

Antes de ti quemaba el mar,
en contraste con las sillas que helaban mi espera,
un nudo resbaladizo de salitre saturado me hacía saltar,
he caído en la palma de tu mano,
me doy prisa
antes que Ofelia derrumbe mis sueños.

lunes, 24 de octubre de 2011

COLECCIONES TERMINADAS

Cuando nos dijeron que el arroyo había servido para resucitar tu corazón,
nos revolcamos de alegría,
creíamos en tu brazo infatigable,
en tu destreza para empujarnos más alto,
sin que pareciera una petición desmedida.

Atravesada de tiempo constante en contra,
te acompañamos por las certezas y por los campos de tierra seca inmóviles,
no teníamos más recuerdos que la voluntad de seguir,
y las trazas metálicas que se cernían eran poco importantes.

Un día al obligarte a parar para tragar saliva y respirar hondo,
habíamos cambiado,
estábamos presto a llevarte de regreso a casa,
donde nos esperaba otro largo silencio.

lunes, 10 de octubre de 2011

SUPERFICIES

“El tumulto de voz continúa
haciendo preguntas”
(Elizabeth Bishop)


En cuanto cierro el cajón desaparece,
sobresale el tirador, queda,
fluyen las corrientes, silba el viento,
entonces vuelvo a abrirlo,
revuelta está tu piel, ya no me contesta,
se ha cosido al suelo
y calla sin reconocerme.
Le pregunto si quiere levantarse,
vivir,
no hay respuesta
porque no es lo que yo recuerdo,
ni otra cosa,
es un cajón distinto.
Aquí me despertó el sueño,
me miraste tal como yo te recordaba,
sin el paso del tiempo,
he pronunciado tu nombre por si era otra caja,
no entiende al mirarme que he naufragado,
por suerte he ido hacia la playa,
donde los árboles reinan a pocos metros,
ajenos a mi,
no les explicaré que me ha pasado.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

DOMINGO EN LA CAMA

Me miras mientras desayuno,
ha terminado la charla, tu lees de refilón lo que yo leo,
oigo mi dentadura morder las galletas,
es lo más cercano al silencio que soy capaz de resistir,
luego volvemos a besarnos.

sábado, 24 de septiembre de 2011

JUAN CARLOS ORTEGA TRAS LA PISTA

Alguien dijo que leyendo un poema de abajo a arriba debía igualmente mantener su sentido,
era un método para demostrar su solidez,
una regla exacta, cúbica, por donde deberían girar a 90º todas las palabras, sus significados y ambivalencias hasta llegar al centro que es el punto de partida,
principio corriente pero no raíz,
porque en la densidad del núcleo se desprenden los misterios que caen ingrávidos en la materia,
tierra fértil donde las larvas sueltan desordenadamente los pulcros sistemas de pausas,
esas que transitan entre dos cascadas,
que nos hacen adorar la vida porque ruge descarnada y violenta,
presta a sepultar a sus hijos, a destrozar lo que sea con tal de cuadrar el círculo
y volver a Ortega habiendo fracasado.